Se viene fin de año, se viene año nuevo. Año nuevo, vida nueva. Y con todas las letras esta vez, ya que en pocos dias me voy a estudiar a EEUU. Oh yeah !
29.12.08
born for this
9.12.08
Me perdí a mi misma por una semana, o más. Ya no se ni que día es, ni cuanto tiempo pasa. Sé que lo único que me importa realmente en este momento, es despertar mañana y ver que sigo siendo yo. Lograr recuperar el tiempo perdido y que mi persona se reencuentre con mi cuerpo nuevamente. No es mucho pedir, o si?
4.12.08
beware
Cuidadosamente, precavidamente. De esa forma voy a esconder las pequeñas cosas que vienen junto con mi nueva persona. O tendría que decir en realidad, mi antiguo yo, quien había quedado enterrado debajo de demasiadas capas. Tan solo un descuido, y dejo ver que nunca cambie. Tan solo un desliz, y se derrumba todo conmigo. De nuevo.
31.10.08
insanity
Me impresiona lo mucho que unas cuantas palabras pueden lograr en una persona. Es increible cuan distinta soy de la persona que subió el último texto, hace dos días. Hoy me sentí viva. Sí, pueden pensar que es absurdo, que no tiene sentido, que todos los días estamos vivos. Pero no siempre uno se siente vivo. Y hoy después de tanto tiempo, logré llorar, llorar sin querer parar, llorar sin que nadie me pregunte que me pasa, sin tratar de esconder mis lágrimas. Lloré, por esta vez, de alegría. Sentía ganas de cantar con todas mis fuerzas, y lo hice. Cantar en cualquier idioma, y lo hice, canté en portugués, español, inglés. Sin que nadie juzge las palabras que provenían de mis labios. Canté a todo volumen, derramando innumerables gotas sobre mis pantalones.
Este libro me provocó una sensación inigualable, me hizo desear la vida como nunca lo hice. Me pregunté que hacía encerrada en mi casa, en vez de estar bailando y disfrutando de la noche. Me pregunté que hago estudiando todos los días para unos exámenes internacionales que no van a tener mucho impacto en mi futuro. ¿Acaso estoy disfrutando de la vida como debería? ¿O me estaré perdiendo de tantas cosas irremplazables? Sólo se que quiero pasar cada día como si fuera el último. Esa frase que me sonaba a cliché romántico, sin mucha repercusión en mi forma de pensar. "Debes vivir cada día como si fuera el útimo". Una simple oración a la que nunca le había encontrado el verdadero sentido, hasta hoy. Hoy la comprendo plenamente y concuerdo con el mensaje. Esta noche la música me llega al alma, hace que mi corazón se acelere, y me dan ganas de bailar como loca. Deseos de locura absoluta, de estar inmersa en mi propio mundo, y poder compartilo con alguien amado. Sin prejuicios, sin que te importen los comentarios del otro. Sensaciones irremplazables. Voy a recorrer el mundo con mi brillo, no lo voy a ocultar más y voy a demostrar quien soy a toda hora y a todo el mundo. Sin importarme las consecuencias.
Ahora que lo recuerdo, ya tuve esta sensación una vez, viajando en el auto, cantando a viva voz e imaginando la emoción que me porvocaría ver a mi hermana cumplir sus próximos quince años. Comencé a ver las imágenes de otra manera, todo estaba más claro y emanaba vida. Los colores eran más potentes. Todo era más verde, más brillante. Y nuevamente me albergó la sensación de estar viva, la necesidad de llorar de alegría y cantar aún más fuerte. Quería compartir esta emoción con quienes estaban conmigo, pero creí que me tomarían por loca. Ahroa deseo haberlo hecho y entiendo de que estar loco no es necesariamente una enfermedad, sino una manera distinta de vivir la vida.
La próxima vez que vea a las personas que amo, se los voy a hacer saber, y voy a compartirles la energía y alegría que alberga hoy mi alma.
29.10.08
descarga
Ves la voluntad cerrar la puerta tras de sí, después de abandonarte por décima vez. De dejarte sola, sin clara conciencia de lo que eso significa. Vas descubriendo lentamente las consecuencias de esta pérdida. Te abandonas tal cual lo hizo tu voluntad. Sin cuidados, terminás odiandote una vez más. Mirar el espejo y ver una imagen decadente y distorsionada. No es eso lo que esperabas ver. No es lo que habías logrado volver a ver antes de que te abandonaran. No toleras la visión de ese cuerpo extraño, desagradable. Repugnancia, rechazo. Todo eso te llena el pecho y te dan ganas de gritar con todas tus fuerzas. Dejar todo atrás. Llorar. Pero hay algo que te lo impide cada vez que vas a dejar escapar una lágrima: una persona, una salida, el colegio. Nunca encontrás la oportunidad de descargarte, y aunque logrés quedarte sola, sin la interferencia de nadie, las lágrimas se rehusan a salir. Ya no puedes llorar. Por más ganas o necesidad tengas, por más que intentas, hagas fuerzas para librarte de esas gotas que están encarceladas detrás de tus ojos de color cambiante. No sabes si guardarte tu dolor, compartirlo con tus amigas, o descargarlo sobre la mochila que siempre llevaron esas personas que te abandonaron también. Capaz eso logre que te deshagas de esos pensamientos, sin afectar a tus amigas, sin ser juzgada, y sin culpa de llenarlas de preocupaciones. Igualmente tampoco está bien. Pero si toda esta mierda queda en tu interior, no va a ver quien te alivie de este dolor, quien te consuele. Claramente no podes andar por la vida insultando, o gritando para descargarte, y si no podes llorar.. Que otra cosa te queda por hacer? Dejarlo adentro no te va a hacer ningún bien. Mas hacer lo que tenés en mente menos que menos. Por ahi como última opción... Te quedaste sin otras opciones? Y bueno, pararte no voy a pararte. Es tu decisión. Eso sí, esta vez trata de no lastimar a los que te rodean, eso sí lo aprendiste verdad? Creo que debe ser lo único que incorporaste después de tropezar tantas veces. Ya nadie tiene que enteraste. Y sí, de alguna vez es también quedarte con las cosas adentro, pero por lo menos de alguna manera fluye una parte hacia afuera y te libera. Déjalo que fluya. Te va a hacer bien.
15.10.08
ya no hay dolor
Esas marcas inborrables que te dejan determinadas situaciones, que por más buenas o malas que sean, quedan como parte de nuestra historia. Es imposible disimularlas, esconderlas o olvidarse de ellas; si son buenas, imposible es no recordarlas de vez en cuando para dejar escapar una sonrisa. Lastima que en mi caso son más las que me infligieron dolor, muchas que me hicieron mal, y algunas que me recuerdan momentos que no deseo volver a vivir. Lo único reconfortante es que por más que vuelva a pensar en ellas, las reviva, o caiga en lo mismo, el dolor ya está anestesiado, por más fuerte que sea. Ya no hay dolor, ni va a haber. No solo no me duele a mí, ya no hay nadie a quien pueda dolerle y quien pueda recrimitarme mis actos y sus consecuencias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)