Esa felicidad única que sólo los verdaderos amigos te pueden brindar. Esa verdadera sonrisa que sólo ellos pueden sacarte. Esa sensación de que 'todo está bien' que te contagian con sólo un comentario, y ese poder de sanar cualquier herida.Después de tanto tiempo sintiendome sola, pude ver quienes eran ellos. Quienes están no sólo en los buenos momentos, pero te ayudan a pasar por los malos; quienes te apoyan en tus decisiones, pero te ayudan a corregirlas si no son las correctas; quienes te brindan una mano, no la quitan, cuando te ven caer. Aquellos que pasan las doce de la noche junto a vos para empezar el día del amigo, aquellos que te sorprenden siendo los primeros en decirte un sincero Feliz Día, aquellos que aunque sean los más colgados y últimos en decirlo, sabes que lo sienten más que el primero y aquellos que estando del otro lado del planeta te lo desean igual. Sin dejar de lado aquellos que creiste haber perdido, e igualmente aparecen con un deseo de felicidad que pensabas que existía sólo de tu parte.
A todos ellos gracias. Por ser como son y por estar cuando se los necesita, por escucharme, comprenderme, ayudarme y acompañarme. Y por hacer que todos los días sean el día del amigo. Los quiero mucho amigos.

