11.8.10

inestable

La cabeza me da vueltas. Ya no se si estoy bien, si estoy mal, si estoy deprimida, o disfrutando de una absoluta y pura felicidad. Por momentos soy aquella persona que no logro dejar atrás. Aquella que nunca dejó de odiarse a sí misma, de tener problemas con su cuerpo, que le encantaba descargarse de la peor manera. Aquella niña, aquella que habita en mi cabeza todavía hoy. No parece querer abandonarme nunca y eso me aterra.
Por otros momentos soy la mujer adulta en la que me convertí, esa que está repleta de confianza en sí misma, que se lleva el mundo por delante y lo único que quiere es disfrutar de la vida minuto a minuto. Esa que está llena de sonrisas, risas y felicidad, que se las arregla para siempre ver todo de una manera divertida, cosa de reirse hasta de las peores cosas. Esa es la que se sienta cada martes en la sesión del psicólogo, riendose de sus problemas, pero en el fondo aquella otra sigue deambulando, sigue queriendo salir. Y la mujer que soy hoy quiere tan profundamente dejar atrás a la problemática que solía ser, que en vez de enfrentarla, descargar todos esos pensamientos en las sesiones o plantear sus miedos a nunca poder deshacerse de la pequeña, la esconde. La mete dentro de ese cuarto oscuro que tiene en la mente, aquel al que sólo las personas más cercanas tienen acceso. Esas historias, esos pensamientos, no son aptos para todo público.
La cabeza me da vueltas y vueltas y vueltas. Sé que lo más importante para dejar atrás todo aquello es volver a hacerle frente. Pero ya se lo hice, ya lo pelié, y no sirvió de nada, me cansé de luchar contra la corriente. Es parte de quien soy, ya lo admití. Simplemente quiero que quede en mi cabeza, encerrado en ese cuarto oscuro, y deje de jugar con mis pensamientos, deje de hacerme sufrir.
"¿Estás bien?" me preguntaron ayer. Y mi más sincera respuesta es no lo sé.

3.8.10

28.7.10 passio perseverantia aethica

Fecha en la cual grabe aquellos preciosas palabras, aquellas que rigen mi vida, en mi piel.

29.7.10

underground

¿Que será que la hace sonreir de esa manera?

El subte es un lugar oscuro, caluroso, extraño. Repleto de gente, que va, que viene, vaya uno a saber adonde. Gente que llega, gente que escapa. Todos serios, concentrados ya sea en sus propios pensamientos, o en el andar veloz del vagón que se cruza... En un flash. En un abrir y cerrar de ojos, se llevó a todos aquellos que se encuentran en su interior hacia otro lugar, el lugar de donde venimos todos nosotros. Una cosa nos identifica, nos conecta. La dirección. No importa cual sea el destino de cada uno, todos nos subimos hacia la misma dirección. Avanzamos en manada. Y sin embargo no tenemos ni el más mínimo gesto de acompañantes.
Me pregunto en que piensan, tan ensimismados, ojos cerrados, ojos abiertos. Oídos sordos por el sonido de la música. De repente llega alguien que nos conecta más aún, aquel que viene y nos canta. Ahora si, hasta estamos escuchando todos la misma melodía. Conectados por los sentidos, la vista, el sonido, el contacto con esas barras oxidadas por donde pasaron cientos de miles de huellas dactilares.
Todo y a todos observo. Se sienten invadidos por mi mirada curiosa, apartan la suya, se muestran molestos.
De repente encuentro una sonrisa entre tanto frunce, entre tanta preocupación... Una persona sonriendo. La curiosidad aumenta aceleradamente. ¿Qué será que la hace sonreír de esa manera? Y, mas importante aún, ¿porque será que me sorprende tanto una sonrisa? Que bonito sería que todos viajáramos sonrientes, que todos seamos felices, que compartiéramos todos la alegría de vivir además de compartir un simple vagón. Me hace sonreír. Dos. Dos sonrisas entre tantas bocas.
Y ahora algún otro pasajero se fijará en mi felicidad, se preguntará la causa, y sonreirá pensando que así deberíamos viajar todos, sonrientes.

21.7.10

Tuve uno de los dias del amigo mas lindos de la historia. Los quiero demasiado

13.7.10

needy

Me di cuenta recientemente que no se lo que es amar. Amar a una persona con cada pequeña parte de tu cuerpo. No lo sé. Y al visualizar los hechos, temo no poder llegar a hacerlo nunca. No creo en las relaciones, ni en la capacidad de amar del hombre. Así que no entiendo como alguna vez vaya a lograr estar con alguien. Me preocupa. Más que nada en estos momentos en que me agarra la profunda necesidad de abrazar a alguien con todas mis fuerzas, dejar mi cuerpo caer en los brazos del otro, que alguien me contenga. No me suelen durar mucho estos períodos en realidad. Pero son etapas que me cuestan sobrepasar. Empiezo a ver a todos diferente, me vuelvo molesta, posesiva, celosa. De quien, se preguntaran, ya que no tengo a nadie. Y bueno, del primero que se me cruce. El primer amigo, el primer conocido, el primer hombre que me pase por al lado. Zas. Es víctima de mi necesidad.

7.7.10

Asi como me agarran esos ataques repentinos de bronca, o de depresión absoluta, me vienen los ataques de ternura y ganas de cariño.

Esta vez fue impulsado por una pelicula. Nunca pensé que terminaría viendola con ustedes, pero fue la mejor decisión que podría haber tomado. Tomó una perspectiva y un mensaje totalmente distinto al que hubiera tenido de haberla visto con los mismos amigos de toda la vida. Claro está que aquellos que me acompañaron todos estos años, siempre van a estar presentes y nunca voy a dejar de fomentar esas charlas que me llenan de alegria. Pero la gente cambia, las situaciones de la vida lo van llevando a cada uno por caminos diferentes, y yo no puedo estar más feliz por el rumbo que me tocó transitar. Encontré un grupo de gente especial, que le gusta disfrutar de los pequeños momentos como a mí, aunque muchos no lo demuestren. Ese mate compartido, esa porción de torta por la que peleamos, esa pelicula que vimos juntos. Son cosas que no pienso olvidar. Realmente no sé si a todos les llega de esta manera, no sé si es simplemente que estoy pasando un período de ternura, o si finalmente logré mi objetivo en la vida de vivir el día a día y buscar la felicidad en cada momento. Ustedes me sacan esa sonrisa que me llena de vida.

6.7.10

weak

Mucho tiempo hace ya que no escribo nada. Mucho tiempo que no necesito entrar y descargar lo malo que esté rondando en mi cabeza a través de las palabras. Será que estaba mejor, será que estoy más feliz. O por ahi será tambien los oídos que me prestaron para escucharme.
El punto es que hoy me dan ganas de volver el tiempo atrás. Saber que soy terriblemente capaz de hacer las cosas a la perfección, más capaz que muchas muchas personas, y no aprovecharlo me da una bronca terrible. Una bronca que me provoca golpear con todas mis fuerzas mi cabeza contra la pared hasta agujerearla. Porque haré siempre lo mismo? Mi vida se rige a partir de estos errores, de no haberme hecho caso a mi misma, de saber que es lo que debo hacer y no hacerlo, de terminar queriendo retroceder el tiempo porque sé que de haberme puesto las pilas en su momento, todo estaría bien. Todo en mi vida se rige por eso. El colegio en su momento, ahora la facultad, las cosas que digo o dejo de decir hacia una persona que me importa, la comida que puedo evitar y no lo hago por una maldita tentación. En estos momentos así me detesto. Por debil.