20.8.08

Necesitaba sentir esa descarga que solía sentir en el pasado. Sin derramar sangre, ni lagrimas, tan solo unas palabras. Sacarlas de adentro mío, donde su único propósito era hacerme mal, abandonarlas y lograr analizarlas desde otro punto de vista. Y resulto que mi conciencia tenia razón. En ambas cosas. No hay razón alguna por la cual deba extrañar la relación de amistad que habíamos entablado, mas que la sensación de plena confianza que solía tener. Tantas cosas, luego de indagar en el pasado, tengo para reprocharte, insultarte, preguntarte como pudiste hacer una cosa así. Y a la vez tantas cosas para agradecer, ya que como dije hace tiempo, te debo la vida. Pero tanto mal me causaste tantas veces, me sentí tantas veces abandonada, completamente entregada en nuestra amistad recibiendo a cambio nada mas que histeriqueos de tu parte a mi novio y reproches de lo poco agradecida que soy. Estuve siempre ahí para vos, en todo momento. En los felices, en los tristes, en los momentos difíciles y mas duros. Hice todo lo que pude siempre para demostrarte lo mucho que agradecía tu amistad y lo que habías hecho por mi. Pero nada fue suficiente para vos. No lo fueron mis gracias, no lo fue mi compañía, no lo fueron mis regalos, no lo fue mi incondicional apoyo. No lo fue el hecho de que te recordara a menudo que eras lo mas importante que tenia en este mundo. Que llegaste a venir antes de mi familia en mi lista de prioridades. Tampoco lo fue el hecho de que te dijera que daría la vida por vos. Nada de eso te pareció que demostraba mi gratitud hacia vos. Pero claro, si te debo la vida, tendría que dar la vida para que confíes en que mi gratitud siempre fue completamente verdadera. Y te la di, di mi vida en nuestra amistad, di todo porque siempre estemos bien. Cada vez que discutíamos, peleábamos, siempre fui yo la que pidió perdón, hasta las veces que no tenia ni una pizca de culpa. E igualmente, yo siempre seguí ahí para vos. Sin importar las peleas, tu acercamiento a mi novio, tu incorregible manera de reclamar las cosas a los gritos, y tu incapacidad para acercarte a arreglar las cosas. Siempre estuve ahí. Siempre. Y como termina esta historia? Vos apenas si te acordás de que existo. Hablamos de películas. Películas! Esos temas que tan solo son hablados por gente desconocida que intenta entablar conversación. Eso es lo que obtuve. Y no extraño nada mas que la plena confianza que teníamos, y el hecho de poder hablar de cualquier cosa existente sin sentir silencios incómodos, o juzgarnos entre nosotras. Eso es lo que extraño mas que nada. Porque se que esa amistad que tuvimos no solo no tiene comparación, o igualación, sino que además va a ser extremadamente complicado encontrar otra persona con quien compartir todas las cosas que compartía con vos. Estas palabras de desahogo que, de estar como antes, no se las habría planteado a mi psicóloga, te las habría planteado a vos. Tal vez no de la misma manera, tan sincera, porque se que igualmente no escucharías, te encerrarías en tus argumentos, sin escuchar los míos. Sin siquiera parar a pensar en lo que te digo, tenga o no tenga razón. Sabes que siempre que te acercaste a plantearme algo yo escuche, y si no lo admití en el momento, lo hice después, cuando me acerque a hablarte para seguir siendo las mismas. Pero veo que de nada sirvió después de todo, porque aunque yo haya pensado y analizado cada cosa que ocurrió, vos te limitaste a plantear tus argumentos a los gritos. Y podrás pensar que tenés razón, pero yo todavía pienso que necesitas escuchar. Y pensar. Todavía estoy esperando el momento en que te des cuenta. Y lo peor de todo, que te voy a estar esperando siempre. Siempre va a ver un lugar para vos dentro de mi. Lo sabes mejor que nadie.

1 comentario:

Drama queen dijo...

Cada vez que discutíamos, peleábamos, siempre fui yo la que pidió perdón, hasta las veces que no tenia ni una pizca de culpa

No podes expresar mejor eso. Usas las palabras exactas y te digo que como siempre me pasa estoy completisimamente reflejada en ese texto porque me pasa muy amenudo. Te quiero pedir perdon por vivir tan lejos y no poder ir a darte un abrazo enorme en este momoento. Aveces parece aproposito que nunca podamos arreglar un encuentro, pero vos sabes que yo me muero de ganas de verte. Sobre todo en este momento, i dentro de 10 dias cuando sea mi cumpleaños. Te amo infinitamente Mello, Sabes que yo estoy ♥