Que delicada y fina la linea entre estar en completo control y perderlo. Uno debe aprender a controlarse, y siempre lo ponen a prueba. Pruebas dificiles, que uno cree que no tiene la voluntad suficiente, o la capacidad, para sobrepasarlas. Y luego se sorprende, logra hacerlo. Gracias a esto, pelea y sigue con más fuerza. Uno es más fuerte y está determinado a lograr su meta. Pero luego se presenta otra prueba, y ya no tan sorprendentemente, fracasa. Estos fracasos son los que golpean más duro, los que hacen que la persona caiga, y cueste levantarse. Si lo consigue, entonces ese es su verdadero logro. Haber caido y volver a ponerse en pie. Y volver a empezar, volver a intentar, sin volver a caer. Dificil, aunque no imposible. Y hay que esforzarse, y si uno tropieza con algun obstaculo por el camino, por lo menos poner las manos para no golpearse con el impacto. Evitar moretones, aunque muchas veces queden marcas imborrables que vayan a acompañarnos para siempre. Éstas tienen que servir como impulsadoras, mostrandonos las consecuencias de una nueva caída, de un nuevo golpe y de esta manera haciendo lo posible por no repetirlo.
En eso estoy, y hacia la meta me encamino, con marcas que me acompañan pero sin mirar atrás. Saltando, esquivando y tragandome las piedras a lo largo del camino. Pero no voy a rendirme. No esta vez.
1 comentario:
estoy completamente segura de que puedo confiar en vos sea el dia que sea, a la hora que sea. Gracias por tus pequeños comentarios que son los mas hermosos.
Te amo infinitamente ♥ y Gracias
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